Los ascensos al Pico de Orizaba: siglos de historia en el techo de México

La montaña más alta de México, el Pico de Orizaba, ha atraído la mirada de los exploradores desde hace siglos.

El Pico de Orizaba, la montaña más alta de México con una altitud de 5,636 metros, tuvo sus primeras exploraciones de índole científico, y posteriormente deportivo, hace unos 180 años. No obstante las antiguas leyendas que le rodean sin duda revelan que este hermoso cono blanco recibió las miradas y huellas asombradas de nuestros antepasados, incluso de la primera civilización mesoamericana, los olmecas, quienes para controlar la furia de dicho volcán debían subir a lo más alto y rendir tributo a Nahuani.

Si bien hasta ahora no se han encontrado rastros y evidencias prehispánicas en la cumbre del Pico de Orizaba, en octubre de 2017 el arqueólogo Arturo Montero junto con su equipo descubrió un adoratorio con más de mil años de antigüedad y a más de 4,000 msnm, denominado Poyauhtlán, y que está relacionado con otros adoratorios (denominados tetzacualcos) ubicados por encima de los 4,000 msnm en el Iztaccíhuatl, Popocatépetl y en el Monte Tláloc.

Sin duda, las civilizaciones de aquellas épocas fueron los primeros exploradores del Pico de Orizaba, quienes se adentraron a sus laderas en busca de algunos víveres y, fundamentalmente, para rendir tributo a sus dioses. Allí se han hallado yacimientos de cerámica de tipo doméstico y ritual, así como la lítica y la obsidiana, un vidrio volcánico intensamente utilizado por las culturas indígenas prehispánicas que habitaron la región. Y seguramente fueron los primeros en observar el extenso y cautivador horizonte desde el punto más alto de nuestro país, pues es preciso recordar que hasta el siglo XVII el volcán tuvo erupciones, mismas que pudieron haber sepultado todo rastro humano en sus cumbres.

-LA LEYENDA DE LA GUERRERA NAHUANI Y EL SURGIMIENTO DEL PICO DE ORIZABA-

Considerado dentro de las diez montañas en las que se realizan más servicios de guía en el mundo, este volcán resulta sumamente atractivo para cualquier montañista. Se conoce que el Pico de Orizaba recibió la primera exploración con fines científicos por Enrique Galeotti en 1839, aunque el belga no lo encumbró.

Sobre el primer ascenso deportivo al Pico de Orizaba se desconoce a ciencia cierta quién lo realizó. Se afirma que el alpinista francés Alejandro Doignon lo logró en 1848. Pero, de acuerdo a un blog, Doignon no lo consiguió sino hasta 1951, cuando, al llegar a la cumbre encontró una bandera estadounidense con la fecha de 1848, año en el que la expedición de Estados Unidos, liderada por el teniente William F. Raynolds y conformada por ocho oficiales del ejército, dos de la marina, 36 soldados y cuatro guías locales, lo habría logrado.

Para la segunda mitad del siglo XIX fue explorado por numerosos científicos y estudiosos, entre los que destaca el alemán Hugo Fink, que hizo una buena descripción de su viaje y suministra datos acerca de la flora principalmente, y la descripción de los bosques que preceden a las nieves. En 1873, Martin Tritschler, un fabricante y comerciante de relojes que arribó a México en 1833 proveniente de Alemania, padre de los arzobispos mexicanos Martín y Guillermo Tritschler y Córdova, llegó a la cumbre y fue el primero que enarboló la bandera de México en su cima.

El Club de Exploraciones de México, el más antiguo del país fundado en 1922, realizó de la mano del californiano Otis Mc Allister,  más de cien salidas entre 1922 y 1924 a las montañas y cerros del país, años en los que ascendieron el Pico de Orizaba. De acuerdo a la revista Sierra Club, la primera circunvalación al cráter tuvo lugar en 1930.

Así, el majestuoso Citlaltéptl ha recibido las ofrendas, prehispánicas y modernas, desde hace varios siglos, y donde exploradores y aventureros han podido apreciar, desde lo más alto, el paisaje que abraza a México.

-ENTREVISTA A ARTURO MONTERO: HALLAZGO DEL SITIO ARQUEOLÓGICO EN PICO DE ORIZABA-