«Friluftsliv»: la filosofía escandinava de conectar con la naturaleza

Friluftsliv: la filosofía de vida de los escandinavos que defiende el contacto profundo con la naturaleza como camino de vuelva al origen.

Friluftsliv: camino de vuelta a casa

Friluftsliv es un concepto de origen escandinavo (países nórdicos) que significa «vida al aire libre», pero no entendido solamente como hacer actividades al aire libre y disfrutar de la naturaleza; se trata de una filosofía de vida que implica entroncar con la naturaleza de una manera consciente para lograr bienestar físico y mental.

Si bien las actividades y deportes al aire libre brindan aspectos positivos para la salud, no obstante, los puristas y defensores del friluftsliv van un poco más allá, considerando que no sólo se trata de usar los espacios naturales para obtener beneficios a cambio, sino conectar espiritualmente con la naturaleza, esto es, mimetizarse con ella, lo que implica un estilo de vida determinado.

De acuerdo al artículo Friluftsliv: The Scandinavian Philosophy of Outdoor Life de Hans Gelter, friluftsliv es una capacidad de ser absorbido por un lugar, es un estado mental, una habilidad que necesita entrenamiento. Tiene su origen en el movimiento romántico, como reacción contra la urbanización y la industrialización que se vivía, quienes defendieron la idea de volver a conectar con la naturaleza. De esta manera, friluftsliv era una práctica por medio de la cual se podía «volver a casa».

Existen muchas formas de estar en la naturaleza: practicar deportes, cazar, pescar, trabajar el campo (agricultura), viajar a través de ella, realizar estudios científicos o estéticos (fotografía, pintura, etc), uso médico o terapéutico (meditación, ejercicio, etc). No obstante, ninguno de los anteriores es concretamente friluftsliv; por lo menos ninguno que tenga que ver con explorar, dominar o conquistar la naturaleza, aunque pueden surgir grandes experiencias emocionales y espirituales a través de estas actividades.

Friluftsliv implica el encuentro incondicional con la naturaleza. Si bien puede depender del dominio de habilidades como viajar y sobrevivir incluso en ambientes hostiles y peligrosos con diferentes equipos, friluftsliv no se trata de conquistar o luchar contra la naturaleza, sino de desarrollarse armonizando con ella, sin perturbarla ni destruirla. Se trata sobre el amor y el respeto por la naturaleza, actitudes que uno no aprende leyendo o enseñando, sino solo por experiencia propia.

Como filosofía de vida, friluftsliv exige autonomía de la forma de vida en las grandes urbes para recuperar los ritmos biológicos que se encuentran armonizados con el paisaje circundante. Es decir, recuperamos los ritmos naturales para sentir la energía fluir en cuerpo y mente. Por ejemplo, al ascender una montaña, el ritmo de nuestra caminata debe entrar en sintonía con nuestra respiración, nuestros pasos, la sensibilización de los sentidos y el movimiento del cuerpo en general, pero también el ritmo debe ir con las horas del día, el clima y el terreno. Cuando hay un equilibrio entre el ritmo interno y el externo, la experiencia es mucho más profunda, ese sentimiento se expresa como: volver al origen.

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Friluftsliv en la actualidad

Hoy en día, suecos, noruegos y daneses continuan usando el concepto de friluftsliv para referirse a la conexión profunda con la naturaleza y está estrechamente relacionado con el «allemansrätten«, es decir, el derecho a vagar. Prácticamente todos los países escandinavos cuentan con leyes que le permiten a la gente caminar o acampar casi en cualquier lugar, siempre y cuando muestren respeto por la naturaleza, la vida silvestre y la gente local.

Por ejemplo, de acuerdo a las estadísticas del gobierno de Suecia, alrededor de un tercio de la población realiza actividades al aire libre al menos una vez a la semana. Y más de la mitad de la población tiene acceso a una casa de verano en el campo o en la costa. Asimismo, muchas empresas y corporativos incentivan a sus empleados a pasar tiempo al aire libre, e incluso existen exenciones de impuestos para aquellas que incentivan el friluftsliv. De esta manera, compañías en Suecia y Finlandia pueden subsidiar las actividades deportivas del personal, e incluso algunas empresas finlandesas han empezado a pagar bonificaciones a los empleados que van al trabajo caminando o en bicicleta.

No obstante, lo anterior ha sido el resultado de un trabajo constante, realizado durante un lustro por muchas organizaciones y oficinas de turismo, quienes han educado a las personas sobre cómo pasar tiempo al aire libre.

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Henrik Ibsen: el creador del concepto

¿Cómo nace el concepto de friluftsliv? Se cree que el concepto fue popularizado en la década de 1850 por el dramaturgo y poeta noruego Henrik Ibsen. Nacido un 20 de marzo de 1828 en Noruega, Ibsen es considerado el más importante dramaturgo de dicho país y uno de los autores que más han influido en la dramaturgia moderna. En 1879 publica Casa de muñecas, su obra más famosa, considerada feminista en la medida en que critica las normas matrimoniales del siglo XIX.

Se cree que la primera aparición del concepto friluftsliv tuvo lugar en el poema de Ibsen On the Heights en el año de 1859. Se trata de un largo poema épico de 387 líneas que narra cómo un joven toma su rifle, deja su hogar y a la vecina campesina a quien ama para dirigirse a las montañas. Si bien su plan es regresar con una espléndida piel de reno como obsequio su madre y su amor, se encuentra con un extraño que lo insta a dejar atrás todos los lazos humanos y quedarse en las montañas. En esta etapa se encuentra la estrofa donde aparece por primera vez el uso de friluftsliv:

En la granja solitaria de la montaña,
Mi abundante captura tomo.
Hay un hogar y una mesa
Y friluftsliv en mis pensamientos.

Cuando llega el verano, el joven descubre con tristeza que su amada tiene otra pareja y que no hay ninguna razón por la cual volver al valle. Al final sigue la orden de vivir en las montañas, permanecer en las alturas.

Ahora he cambiado mi última canción de cosecha
Para una vista más elevada de las cosas.
Ahora me he endurecido, ¡sigo el mandamiento
que me invita a vagar en el país alto!
He vivido mi vida en las tierras bajas;
Aquí arriba, en las alturas, hay libertad y Dios,
Abajo andan a tientas los demás.

De acuerdo a Petter Erik Leirhaug, Ibsen utiliza el concepto friluftsliv en contextos relacionados con la libertad obtenida mediante el distanciamiento de las expectativas sociales, tanto físicas como espirituales. La naturaleza y la montaña dejan espacio para otras acciones y otros pensamientos distintos a los que las convenciones requieren.

Vivir en la naturaleza ocupa un lugar profundo para la filosofía del friluftsliv, pero esto puede ir demasiado lejos. Si todo lo que se escucha es «el llamado de la naturaleza», se corre el riesgo de perder la humanidad en una lucha individualista por la libertad, y por ende, perder tanto la calidad como la intensidad que realmente ofrece el friluftsliv. Esto nos hace recordar la última frase expresada por Alexander Supertramp en la película «Hacia rutas salvajes»: «la felicidad sólo es real si se comparte».

Así, friluftsliv no es una filosofía de vida que busca apostar por decisiones egoístas para alejarse de las grandes urbes y entregarse por completo a la naturaleza, sino más bien una práctica en la que, sin dejar a un lado las condiciones de vida del ser humano actual, practica el ejercicio de conectar con la naturaleza en armonía, desde la sencillez y la sensibilización de los sentidos.

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