Practicantes outdoors insisten en violar cuarentena: ¿y el sentido de colectividad?

¿Qué le estamos diciendo al mundo con nuestras acciones? Amantes del aire libre violan confinamiento ante pandemia del nuevo coronavirus.

A finales del pasado mes de marzo dos parejas de escaladores fueron arrestados por violar la norma de confinamiento y escalar en una zona de roca natural en Valencia, España. Días después, la escena se repitió esta vez en Francia, donde autoridades locales arrestaron a personas que se encontraban escalando en Fontainebleau y Céüse, y tuvieron que pagar €135 de multa.

Si bien las normas establecidas para hacer frente a la pandemia del coronavirus son distintas por país y/o fase en la que se encuentran, ahora mismo, tanto en Francia como en España está prohibido practicar deportes al aire libre en lugares aislados. En Francia, por ejemplo, las personas pueden hacer caminatas cortas en su vecindario cercano, pero necesitan llevar un documento que indique dónde viven, cuándo salieron de casa y por qué.

Estos no han sido los únicos casos. En Uruguay, por ejemplo, fue noticia nacional -comentada por informativos, ministros, periodistas, humoristas y representantes del Poder Ejecutivo-, el que una gran cantidad de surfistas llenaran las playas durante el primer fin de semana de abril desde Montevideo a Barra del Chuy para aprovechar el Windguru, la mejor marejada de los últimos meses, a pesar del aislamiento social que también hay en dicho país. Otra más sucedió el pasado 5 de abril y a pesar de la prohibición de todas las actividades de montaña, un joven que practicaba el esquí en el macizo del Mont Blanc, también en Francia, fue encontrado muerto a 2,300 metros sobre el nivel del mar por el Pelotón de Gendarmería de Alta Montaña (PGHM).

En México, como sabemos, también estamos bajo la indicación de las autoridades de quedarnos en casa y salir únicamente si es necesario (por suministros o lo que fue determinado como trabajo esencial). Esta es la única manera de frenar la curva de contagio del coronavirus. El gobierno lo ha repetido incansablemente y todos hemos escuchado esta frase: Quédate en casa.

Si, es vital ejercitarse y tomar algo de aire libre. No obstante, tan sólo hay que ver un fin de semana en el Desierto de los Leones, en Ixcatán o El Diente, y continuamos encontrando una gran cantidad de gente paseando o practicando su deporte favorito como si estuviéramos en una situación normal. En redes sociales, es aún peor y sobran frases como:

  • “Si familias enteras pueden salir a caminar y a comprar, ¿por qué el montañista no puede ir al cerro?”.
  • «Es más peligroso ir al super que a la montaña».
  • «Si voy solo y a lugares aislados, ¿qué puede pasar?».

De acuerdo al psicólogo Andreas Kappes de la Universidad de Londres, los atletas perciben los tiempos de crisis, como la actual pandemia del coronavirus, de manera diferente a la mayoría de las personas, y su perfil psicológico los convierte en una pesadilla para todos los epidemiólogos. ¿Qué significa esto? De acuerdo a Kappes, los deportistas -incluidos los outdoors- tienen un sentimiento particularmente fuerte de invulnerabilidad, es decir, frente a situaciones como la de la actual pandemia están convencidos de que no les podría pasar nada. Con actitudes mucho más optimistas, les cuesta un poco más de tiempo comprender cuán peligrosa es la situación.

Este factor sumado al de considerar que ir a lugares aislados y sin gente no tiene por qué ser riesgoso ha ocasionado que los deportistas outdoors se salten la regla del confinamiento por todos lados. Pero, ¿no es esta una actitud egoísta?, ¿a caso no respetar el confinamiento es optar por una postura que satisface los intereses personales por encima de los colectivos? y, entonces, ¿no crea esto una imagen contradictoria con la que tanto defendemos los outdoors, donde generalmente vamos con las banderas de la colectividad, la empatía y la solidaridad?

«La vida nos recuerda que no somos dueños del mundo».

– Pepe Mujica

Ya lo hemos dicho anteriormente, pero para que quede claro, estas son las razones por las cuales deberíamos evitar ir -aún cuando sea solos- a la montaña o al mar:

  • ¿Qué sucede si estoy infectado, soy asintomático y salgo de casa rumbo a la montaña, pago casetas, compro en la tiendita la comida del día, cargo gasolina, practico mi deporte favorito y vuelvo a casa? La posibilidad de llevar el COVID-19 a zonas rurales aumenta.
  • ¿Qué sucede si, además, promuevo que los demás lo hagan bajo el lema “ahí no hay nadie”? El efecto imitación: los demás pensarán igual que yo y terminarán yendo a la montaña; lo que no sólo aumenta las probabilidades de contagio a zonas rurales, sino la propagación del virus entre los practicantes del outdoors.
  • Y si además de lo anterior, ¿sufro un accidente y tengo que asistir a un centro médico? Colapso los centros de salud que deben estar enfocados en controlar y atender a los infectados por el coronavirus.

-QUEDARSE EN CASA O PRACTICAR OUTDOORS: COVID-19 EN MÉXICO Y LATAM-

¿Qué sucede si nos saltamos las reglas que tienen como fin un bien común: frenar los contagios que nos afectan a todos?, ¿qué le está diciendo la comunidad outdoors al mundo con sus acciones?

Nosotros, quienes hemos visto que el esfuerzo colectivo, que la actitud propositiva y extenderle la mano a un amigo nos lleva más lejos, a alcanzar cumbres mucho más significativas, ¿qué mensaje estamos enviando si ahora, que tenemos la oportunidad de actuar con los ideales que nos mueven a diario, hacemos lo contrario? No sólo fallamos como miembros de una sociedad, nos estamos fallando a nosotros mismos.

Como afirma Pablo Zanocchi, «un contrato social que rompe una parte, será luego roto por todas». Si algunos miembros del outdoors rompen con este contrato social que tenemos actualmente, el de quedarnos en casa, entonces luego será roto por todos.

Y volviendo al tema de la solidaridad, en un país como México donde 52 millones de personas viven en la pobreza, 70 millones no tienen acceso a la Seguridad Social y 25 de ellas no cuentan con agua o luz, nosotros, como gente outdoors, pertenecemos al grupo de los privilegiados. Ser solidario es entender que como mexicano, en tanto más privilegios gozo, más obligación tengo de quedarme en casa.

-COVID-19: EN EUROPA RECOMIENDAN HACER OUTDOORS, ¿EN MÉXICO Y LATAM TAMBIÉN?-

«¿Hemos vencido a un enemigo?- A ninguno, excepto a nosotros mismos. ¿Hemos ganado un reino?- No, y no obstante sí. Hemos logrado una satisfacción completa, hemos materializado. Luchar y comprender, nunca el uno sin el otro, esta es la ley.»

George Leigh Mallory

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