La leyenda de Quetzalcóatl y el origen del nombre Citlaltépetl

La leyenda de Quetzalcóatl -dios profundamente sabio y justo-, que explica el surgimiento del nombre del Citlaltépetl: Cerro de la Estrella.

Quetzalcóatl es uno de los dioses más importantes de la cultura mesoamericana, entrañablemente amado por el pueblo, representa la dualidad inherente a la condición humana: la serpiente, que es cuerpo físico con sus limitaciones, y las plumas, que son los principios espirituales y del conocimiento. Primero hombre, luego dios, las distintas versiones sobre la leyenda de este personaje de rubia cabellera, barba espesa, frente despejada y mirada bondadosa explica el nacimiento del nombre de la montaña más alta de México: el Citlaltépetl o Cerro de la Estrella.

«La Serpiente Emplumada», Quetzalcóatl, fue un rey tolteca de la ciudad de Tula, una de las grandes civilizaciones de mesoamérica y precursora de la cultura mexica. Quetzalcóatl fue un sacerdote sabio y progresista que enseñó a los pueblos el arte de la orfebrería, la agricultura, sobre todo el cultivo del Maíz, la escritura, la astronomía, prohibió los sacrificios humanos, reinó a través de la paz y se ganó la antipatía de los adoradores de Tezcatlipoca, «espejo negro que humea». De hecho, fueron ellos quienes por medio de engaños hacen que se embriague y falte a su celibato, llevándolo a los placeres de la vida mundana. Debido a esto, Quetzalcóatl abdicó y partió exiliado, junto con sus discípulos, no sin antes haber prometido su regreso.

Quetzalcóatl salió de Tula, caminó por el altiplano y se despidió de sus discípulas las mariposas en Papalotla, cerca de Texcoco. Continuó hasta Coatepec, llegó al Cerro de las Culebras -desde donde se observa el Citlaltépetl (Cerro de la Estrella)-; allí, en la cima, se despidió de sus discípulos diciéndoles que de ahí en adelante tenía que seguir él solo, pero que “volvería cuando el quinto sol se dejara ver en el horizonte”.  

Los discípulos le preguntaron: «Señor, ¿y cómo vamos a saber nosotros que ese quinto sol llega y que tu vuelves?», a lo que Quetzalcóatl respondió: “les voy a dejar una señal”, y según cuenta la leyenda, Quetzalcóatl hizo unos ademanes mágicos de lo que surgió una erupción del Citlaltépetl que subió al cielo y se unió a la estrella Citlalit (Venus), misma que se tornó más luminosa. Entonces les dijo: «observen esa estrella, de hoy en adelante se llamará Tlahuixcalpantlecutli», es decir, «Señor que anuncia la venida del Sol».

Hay distintas versiones sobre el destino final de Quetzalcóatl. Una de ellas afirma que se encaminó hacia Coatzacoalcos, subió a una barca y se alejó mar adentro hasta desaparecer en el horizonte, desde sonde surgió una estrella muy brillante (Venus) que cruzó los cielos (de oriente a poniente) y se posó exactamente arriba del Citlaltépetl (Pico de Orizaba) para luego desaparecer como si se hubiera metido en el cráter del volcán.

Otra versión, del «Ensayo de una historia de Orizaba» de Joaquín Arróniz Fentanes, escrita en 1867, afirma que Quetzalcóatl murió en Coatzacoalcos, lugar en el que se realizaron los honores fúnebres, se le envolvió en riquísimos ropajes y dentro de una urna de oro «sus restos mortales fueron llevados al punto más elevado de la Montaña Ardiente, ó Volcán de Orizaba», donde fue consumido por el fuego. Sus cenizas se elevaron al cielo, formando una espesa nube que tapó el cielo por cuatro días. Después apareció una estrella, la apoteosis de Quetzalcóatl, sobre las cumbres blancas del volcán.

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Una versión más relata que fue en la región de Orizaba donde Quetzalcóatl comenzó su camino hacia la eternidad. Subió al volcán y su cuerpo fue consumido por el fuego mientras que su alma adoptó la forma de quetzal. Después emprendió el vuelo como una estrella brillante.

No obstante la riqueza de la tradición oral que relata el camino final de Quetzalcóatl bajo diversas versiones, todas ellas explican que, desde entonces, el Pico de Orizaba llamado Poyauhtécatl -Señor de la Hora del Crepúsculo-, en cuya cima descansa el astro misterioso, recibió el nombre de Citlaltépetl: Cerro de la Estrella. Diariamente Venus aparece en la mañana por el oriente, asciende por el firmamento y al caer la tarde se posa brillante al lado del Pico de Orizaba.

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