Kilimanjaro on african savannah
Snow on top of Mount Kilimanjaro in Amboseli

Entrevista a Héctor Ponce de León desde África: «fue duro, pero se logró»

Héctor Ponce de León nos platica todo lo relacionado a Desde Cero Kilimanjaro a dos días de haber logrado el gran proyecto en la cumbre de África.

Héctor Ponce de León finalizó con éxito su proyecto Desde Cero Kilimanjaro. Partiendo de la costa de Kenia en bici de ruta, acompañado de Daniel Graff durante 300km, para continuar con los 35km de ascenso a pie junto a Max Álvarez, Héctor pisó la cumbre de África a las 12:25pm, hora de Tanzania, del pasado lunes 30 de septiembre, en poco menos de 32 horas.

No te pierdas la entrevista que Freeman le realizó a Héctor Ponce de León sobre este gran reto en el que estableció una marca nacional y que fue secundada, dos horas después, por Daniel Graff, quien también lo completó en 34 horas.

Freeman (F): Héctor, muchas felicidades por haber concluido con éxito este gran reto. Platícanos, ¿cómo te sientes ahora mismo?

Héctor Ponce de León (H): Gracias. Después de la tensión y nervios de tantas cosas que se tenían que dar a nivel logístico, más el reto físico, me siento muy bien, ya con cuatro o cinco comidas y un buen descanso estoy relajado. Creo que hoy es el primer día, en casi tres meses, que no tengo pendientes relativos a algún reto.

Héctor Ponce de León con Max álvarez en la cumbre del Kilimanjaro al concluir Desde Cero Kilimanjaro

Freeman (F): ¿Cómo se llevó a cabo Desde Cero Kilimanjaro?

(H): Aterrizamos en el aeropuerto de Kilimanjaro, en Tanzania, y bueno, primero no llegaba el equipaje, luego mi bici, fue algo estresante, pero finalmente llegó. Allí nos encontramos con la agencia local, quienes hablaron con las autoridades del parque en torno a los permisos. No está permitido subir el Kilimanjaro en un día; al ser una montaña tan comercial, las autoridades implementaron esta medida por cuestiones de seguridad y me parece sensato, pero el proceso fue complejo.

Hicimos un repaso del plan y nos fuimos todos -excepto Max que nos esperaría desde el punto donde me acompañaría caminando a hacer cumbre-, en coche a Mombasa, Kenia. Tras la planeación logística, decidimos comenzar no en la noche, como teníamos planeado para llegar a las 11am a la base del Kilimanjaro, sino a las 4:30am. Los primeros 150km de bici serían por una carretera muy angosta, con mucho tráfico de camiones y trailers. Si meterse de día era una locura, de noche peor. A partir del kilómetro 150 y los siguientes 120km a la frontera fueron sin tráfico, pero con mucho sol y viento.

Llegamos a la frontera, que nos tomó más o menos una hora en cruzar. Luego hicimos otros 30km más de bici ya dentro de Tanzania. Los últimos 10km fueron en una subida muy dura, ganas como mil metros en carretera. Llegamos a las 4:30pm al punto de ascenso a pie. Habíamos pensado que a esa hora no podríamos subir, sabíamos que después de las 2pm de la tarde ya no nos dejarían ascender. Pero Max consiguió hablar con los guardaparques y nos dieron chance, así que comenzamos a las 6pm. Caminamos 20km y 1,800 de desnivel hasta alcanzar los 3,700msnm, hasta llegar a las 11pm al segundo campamento, donde se encontraban Gisela, René y locales que habían preparado algo de comida. Decidimos descansar unas 5hrs y arrancaron a las 5am nuevamente. Nos fuimos de tirón a la cumbre a 5,900m como en 7hrs.

Finalmente, en 31h42min. contando transiciones, cruces de frontera y descansos habíamos logrado el reto. El tiempo total en movimiento fue de unas 24hrs.

Héctor Ponce de León y Daniel Graff en ruta hacia el Kilimanjaro

(F): En tu historia deportiva, en tu vida como atleta ¿qué significa haber logrado este reto con éxito?

(H): Es la conclusión de algo que venía pensando desde hace muchos años. Esta idea de realizar un Desde Cero fuera de México, y que se tratara de la cumbre más alta de África, es algo que anhelé mucho, llevó una intensa planeación, fue algo más complejo y, por ende, fue una aventura más grande.

Hubo muchas incógnitas todo el tiempo, no sólo si se iba a poder concluir por cuestiones fisiológicas, sino operativas: las condiciones de la carretera, no sabíamos si estaba permitido circular en bici por ahí, no sabíamos si íbamos a poder cruzar la frontera, no sabíamos si el parque iba a dar el permiso. Todo el previo y el durante estuvo lleno de dudas e incógnitas que se fueron resolvieron.

(F): ¿Cuál fue el reto más grande?

Tengo una sensación de que más que haber superado cuestiones fisiológicas, logré un reto con toda una complejidad técnica. Recuerdo que cuando estaba pensando por primera vez en hacerlo e investigaba en Google Maps la factibilidad de la ruta de 300km que salía de Bombasa, encontré en Lonely Planet una nota para bici que decía «lo que sí de ninguna manera debes hacer es andar en bici por esta carretera, sería literal cometer suicidio». En ese momento quise pensar «esto no lo leí», «seguro que hay alguna forma de resolver esto», «con vehículos escolta seguro que funcionará». Todo esto lo hizo muy interesante.

Siento una profunda satisfacción de haberme metido en algo que no sabía si era posible y no sólo para mí, o para atletas, porque no sólo era una cuestión física. Bueno, finalmente tuvimos todas las agallas para que saliera y, repito, tengo la sensación de haber culminado algo muy incierto.

“Mi motivación nunca ha sido un récord por sí mismo, un primer ascenso o superar a otros. Lo que me apasiona es la exploración de lo que somos capaces. Quería saber si yo podía ascender el Kilimanjaro desde el nivel del mar en menos de 24 horas y terminé lográndolo en casi 32 horas, aunque encontré la verdadera grandeza del reto en todo lo que surgió de la lucha. Descubrí más de mí a los 51 años, nos enfrentamos a lo desconocido en condiciones realmente extremas y en el camino se impulsó a una generación importante de nuevos atletas mexicanos. No había manera de dar más. Exprimimos cada gota en cada segundo. Estamos muy orgullosos del resultado.“ – Héctor Ponce de León

Max álvarez, Héctor Ponce de León y DAniel Graff en el Kilimanjaro

(F): Después de esta experiencia, ¿resuena en tu mente un Desde Cero Aconcagua o lo ves todavía lejos, o quizá imposible?

(H): Fue extremadamente duro, más de lo que esperaba que fuera. Creo que no se puede comprar con el Desde Cero Pico de Orizaba. Fue más largo, más demandante, con varias crisis, y esto sí me hace pensar que al menos para mi, Aconcagua, no lo sé.

Aconcagua es incluso más largo, más duro. El tramo de bici es más corto, son 200km. Pero luego vienen unos 35km para llegar al campo base donde no hay sendero sino un lecho de río; es un terreno que no se puede correr. Desde ahí, a 4,400msnm asciendes 2,200m hasta la cumbre a casi siete mil metros de altura. No sé si me veo enfrentando todo esto. A veces, lo único que se necesita son dos días de descanso para empezar a pensar que no estuvo tan duro, pero ahora mismo no estoy tan convencido.

(F): Desde Cero Kilimanjaro, ¿ya se había intentado algo así en la montaña más alta de África?

Hay una persona de Tanzania, Isack Igenge, que lo hizo en 12 días 2h 20m, saliendo de la costa en Kenia. Nosotros propusimos ir lo más rápido por una ruta que se parece a la de él, pero non stop hasta la cima.

También el italiano Nico Valsesia realizó algo similar, igualmente en el Kilimanjaro, en una ruta distinta a la nuestra, que inicia en Tanzania directamente, en poco menos de 27h, y al momento se considera el récord de velocidad de este formato.

(F): Además de la parte técnica y de la logística que conllevó, ¿cuáles fueron los momentos más duros a nivel físico y mental?

(H): Creo que fueron tres puntuales. El primero, en el kilómetro 165, cuando nos salimos de la carretera tan transitada, entramos a una rodeada por un desierto y muy solitaria. Nos tocó una parte de subida, con viento en contra y mucho sol. Ahí tuve un momento de crisis. Nos faltan 140km de bici. Me dolía el cuerpo, los pies, el sol quemaba durísimo. Entonces comencé a pensar en todo lo que faltaba, ¡es lo último que uno debe hacer! Encontramos un árbol con un poco de sombra y la camioneta se nos acercó. Lo último que quería era salir de esa sombra, no veía cuál era el sentido de todo esto, sintiendo que no íbamos a acabar ni la parte de la bici.

Me volví a subir a la bici y poco a poco fue cambiando el panorama. El viento empezó a soplar de lado, se terminó una parte de subidas duras, llegamos a un buen plano donde agarramos más ritmo y velocidad. La esperanza volvió y cuando me di cuenta ya llevábamos 200km y estábamos a 70km de la frontera. En la frontera nos metimos al edificio de migración donde pudimos descansar del inclemente sol; después nos volvimos a subir a las bicis y avanzamos bastante bien. Llegué bien a la puerta, como se le llama a donde se inicia el ascenso, comimos, me bañé y las siguientes 5hrs a pie fueron buenas, duras, pero no críticas.

El siguiente momento de crisis fue a 5,500msnm. La fatiga, la altura, las horas sin dormir, ya comiendo mal, me hicieron sentir realmente cansado. Eran las últimas pendientes para llegar al cráter y sentía que no podía dar más. Max volteaba y me veía, se daba cuenta de que estaba cansado, ¡Venga, vamos, respira!

La última fue una hora antes de cumbre, iba realmente agotado, golpeado por la altura, la estaba pasando mal, sólo pensaba ¡Ya quiero que esto se acabe!

(F): Un Desde Cero es un proyecto que plantea lograr un objetivo desde la altura del mar hasta la cumbre de una alta montaña con el propio impulso y sin ayuda de un motor. Ahora, para ir realmente contra reloj se requiere de un grupo de personas que te acompañen, te cuiden en el tramo de la bici, te suministren comida, agua. De alguna manera, esto reafirma otro aspecto de Desde Cero y es que, aunque se realiza bajo la propia demanda física y mental, se necesita de un equipo, un aspecto bello que brinda el montañismo, ¿no es así?

(H): Sí, aunque podría realizarse con completa autosuficiencia, sin duda, llevaría más días y no sería «sin parar». El aspecto para mi más satisfactorios es ver cómo se involucra la gente. Daniel y Max, Gisela, el operador local, todos finalmente se suman porque reconocen el valor del reto, en lo que esto significa.

Daniel Graff alcanzando la cima y completando también Desde Cero Kilimanjaro

(F): Finalmente, Héctor, ¿cuál es el significado último de un Desde Cero?

(H): Al final, la montaña, el montañismo, es la construcción de un concepto meramente humano, que nos inventamos. Para mi, de lo más atractivo en los Desde Cero es que nos estamos inventando otra montaña. Como se ha hecho siempre, alguien dijo en algún momento: vamos a partir de aquí y lo vamos a realizar de esta manera, con este estilo, pero no es algo que exista en la naturaleza, llegar no tiene ningún sentido.

Un Desde Cero, como lo es Desde Cero Kilimanjaro, es un reto que se realizó en una de las montañas más comerciales, más transitadas del mundo y nosotros logramos crear nuestra propia montaña dentro de ella, es decir, conseguimos pensar en algo que requiriera explorar, pudimos complicárnoslo lo suficiente de tal forma que exigiera creatividad, planeación y estar dispuestos al fracaso.

Lograr la cumbre de una montaña que se construye uno mismo no tiene ningún sentido mas que el del crecimiento personal; si no lo hay, si no hay exploración es absurdo intentarlo.