El movimiento de brazos: clave para correr mejor. Conoce estos tips

La posición de los brazos te permitirá correr distancias más largas y disfrutar el recorrido. Conoce los tips para ganar cadencia y ahorrar energía en el trail running.

Correr, en la montaña o en pista, puede parecer una actividad que se concentra en las piernas. Sin embargo, el movimiento o swing de los brazos hace una gran diferencia en tu zancada y resistencia.

La posición y balanceo de los brazos no sólo permite mantener el equilibrio y una postura correcta mientras corremos. De acuerdo a un estudio publicado por el Journal of Experimental Biology, el tipo de movimiento de la parte superior del cuerpo afecta directamente el esfuerzo que se realiza hasta en un 13%.

Balancear correctamente los brazos permite un ahorro importante de energía y estos son algunos consejos para los practicantes de trail running.

Doblar los codos

Doblar los codos permite un mayor impulso y un menor desgaste energético. Es importante mantenerlos cerca del cuerpo. Si bien no hay un ángulo óptimo para el brazo, una posición cómoda, cercana a los noventa o setenta grados y sin que rocen con la cintura es idóneo.

Posicionar los hombros

El movimiento de los brazos ha de venir desde los hombros y no desde los codos. Los hombros deben estar relajados y si bien desde allí nace el movimiento, éstos no han de moverse demás, lo que permitirá contrarrestar la rotación de la cadera.

Manos y dedos, también importan

Manos y dedos deben de estar relajados. La posición de las manos es girada hacia adentro, para que las palmas queden la una frente a la otra. Los dedos deben estar ligeramente cerrados en puño, pero sin hacer presión, de lo contrario se tensará la parte superior del cuerpo.

Mover los brazos con cadencia (swing)

La oscilación del brazo hacia delante y hacia atrás es la forma más adecuada de conseguir impulso y ahorrar energía en las piernas, pero sin que éste sea demasiado exagerado ni muy tímido. El ritmo, el control del movimiento y la cadencia te permitirán llegar más lejos.

Correr eficientemente es no tener exceso de movimiento. Cuanto más amplio sea el movimiento de los brazos más rápido correrás, pero también mayor energía invertirás; lo mismo sucede a la inversa, cuanto mayor cadencia tenga tu movimiento, lograrás hacer distancias más largas.

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Relajarse, el toque mágico en el trail running

Finalmente, relajarse es importante. Al estar tensos el gasto de energía es mayor, por lo que no solo es extremadamente incómodo, sino que también se realiza un trabajo adicional en la espalda, caderas y piernas.

Y recuerda, el movimiento adecuado de los brazos te dará mayor energía y eficiencia. Ahora bien, los brazos también te brindarán el equilibrio que necesitas para correr en la montaña, por lo que es natural que estos cambien de posición de acuerdo al terreno, que a diferencia de las pistas, es irregular. Notarás, por ejemplo, que en las bajadas los brazos tenderán a abrirse, lo cual permite ganar balance y control en las pisadas. No obstante, una ves que hayas librado un obstáculo gracias a la reacción natural de los brazos, regresa la posición de 90-70 grados de los codos.

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