Cinco métodos sencillos para preparar tu café al aire libre

Nada mejor que disfrutar de una buena taza de café al aire libre. Conoce estos cinco métodos que te facilitarán la preparación de esta bebida.

El café y las actividades al aire libre poseen una relación estrecha. Gozar de una taza caliente de esta bebida es, sin duda, para muchos montañistas, un momento importante de la jornada, incluso un ritual sin el que el día no se disfruta igual.

Existen diversos métodos para preparar tu café en la montaña, algunos más eficientes y adecuados para lugares donde no contamos con luz eléctrica, una estufa y otros instrumentos. No obstante, recuerda, siempre es mejor preparar tu café con una estufa portátil que haciendo una fogata; evitarás accidentes, incendios y, además, los alimentos y bebidas tardan menos en cocinarse.

A continuación te ofrecemos cinco formas distintas para preparar tu café al aire libre.

Cafetera italiana

Inventada por Alfonso Bialetti en 1933, la cafetera italiana es una buena opción para preparar café en la montaña. Las hay de distintos tamaños para preparar de 1 a 18 tazas de café y el proceso es bastante sencillo.

La cafetera italiana elabora el café haciendo pasar agua presurizada por medio de vapor y el resultado es una bebida con intensidad y cuerpo. Se trata de un método más o menos adecuado para la montaña, pues al estar hechas de aluminio las cafeteras no son muy pesadas pero sí ocupan mucho espacio (dependiendo de su tamaño, claro), el café se prepara rápido y no requiere mucho más que agua, fuego y café molido. Esta cafetera no debe lavarse con jabón, así que ésta es una ventaja, pues no contaminarás el sitio que visitas.

Ingredientes: café molido y agua.

Método de preparación: Llena de agua la parte inferior de la cafetera hasta la válvula de seguridad. Llena el recipiente para el café hasta la parte superior, sin hacer presión (cuanto más café pongas, más intenso te quedará). Enrosca la parte superior de la cafetera y deja la tapa levantada. Pon la cafetera al fuego (si es en estufa de gas, regúlala para que no salga la llama a su máxima potencia). Conforme empiece a salir el café por arriba, baja la intensidad del fuego. Cuando esté a punto de llenarse la parte superior de la cafetera y salga vapor, tápala y apaga el fuego.

Café con colador

La preparación de café con colador puede ser sencilla pero debemos tener en cuenta la técnica para lograr el sabor y la textura, un resultado con unos tonos brillantes y una exquisita dulzura. Es una buena opción si no contamos con una cafetera y porque podemos usar los mismos recipientes que llevamos a la montaña para cocinar (ollita de aluminio).

Ingredientes: colador o filtro, café molido, agua, recipiente (olla de aluminio). Necesitarás una cucharada y media de café por taza (aproximadamente, pues esto depende también del tipo de café molido que tengas, es decir, su intensidad).

Método de preparación: agrega las cucharadas de café en un recipiente. Calienta agua en otro recipiente y apágala justo cuando comiencen a salir burbujas (sin que hierva). Vierte el agua en la olla con café y remueve. Espera 5 minutos y sirve a través del colador o filtro de tela en tu taza o termo.

Handpresso

El handpresso es una máquina para preparar espresso manual. Es práctica y portátil, por lo que podrás preparar tu café casi en cualquier lugar. Handpresso Pump no necesita baterías, ni electricidad y gustará a todos aquellos que buscan proteger el planeta, pero no son baratas.

Para usarla, sólo la bombeas manualmente para producir 16 bares de presión, viertes el café, agregas el agua y sirves.

Ingredientes: café molido para espresso y agua caliente (sin hervir).

Conoce aquí cómo funciona la Handpresso.

Prensa francesa

También conocida como cafetera de émbolo o de pistón, la prensa francesa suele preparar café más fuerte que otros métodos. Se usa de manera muy sencilla y sólo necesitas de café molido, agua caliente y fuego. Las hay de vidrio y plástico; sin embargo, te sugerimos las de plástico, pues de lo contrario corres el riesgo de que se rompa en tu mochila de montaña.

Ingredientes: café molido (1 a 2 cucharadas por taza) y agua caliente.

Método de preparación: vierte en la prensa francesa las cucharadas de café molido. Calienta agua en otro recipiente y apágalo antes de que hierva. Vierte el agua en la prensa francesa. Deja reposar por 4 minutos y posteriormente baja el pistón lentamente. Sirve.

Café de olla

El café de olla es una de las formas tradicionales de preparar el café en México y suele consumirse en zonas rurales, en el campo y en zonas de climas fríos.

No es la manera más idónea para beber café en la montaña porque se necesitan utensilios más pesados (la olla de barro curada), más ingredientes y es más tardado, pero si el coche nos queda cerca de la zona de camping y el peso no es una limitante, el café de olla sin duda es una gran opción para ganar energía y calor corporal en zonas de frío.

Ingredientes para cuatro personas: una taza de café molido, dos litros de agua, dos ramitas de canela, 1/3 taza de piloncillo, cáscara de naranja y anís estrella.

Método de preparación: Vierte el agua en una olla de barro curada y ponla a hervir. Agrega la canela y el piloncillo y deja que hierva por 20 minutos. Agrega el café y revuelve; cuando empiece a hervir, quítelo del fuego. Tápalo y déjalo reposar 5 minutos para que suelte el sabor y finalmente cuélalo.

¿Café soluble? No es opción

Las ventajas del café instantáneo o soluble es que sólo necesitas agua caliente para prepararlo, sin embargo, para su fabricación a menudo se usa café Robusta de baja calidad, siendo una especie generalmente más amarga, de sabor más fuerte. El problema con lo anterior y sobre todo en países como México donde se produce café de muy buena calidad (Arábica) es que el café soluble o instantáneo impacta la economía de los productores.

En México se ha sustituido la especie Arábica (habiendo sido el primer productor mundial de café orgánico y uno de los primeros en cafés Gourmet) por la Robusta, ya que la segunda es resistente a la roya (una enfermedad provocada por un hongo) y que se usa para el café soluble. Sin embargo, para su cosecha es necesario que las matas estén bajo los rayos directos del Sol, por lo que los campesinos deforestan sus terrenos, afectando la biodiversidad y dejan vulnerables los suelos.

El cultivo del café arábica es una variedad amigable con el medio ambiente porque se produce en zonas arboladas y a resguardo del Sol, de modo que ayuda a preservar la flora, fauna, el suelo y agua del lugar. En cambio, la Robusta que, como decíamos, se cultiva bajo los rayos directos del Sol, impacta más el medio ambiente, es de peor calidad y en muchos casos es importada de países centroamericanos.

Un consejo

Consume café de comercio justo y orgánico: te asegurarás de que las familias productoras vivan dignamente del fruto de su trabajo y promoverás alternativas de consumo más respetuosas con las personas y el medio ambiente.

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