Foto: Mariano Tome

Fuerza vs. mente, ¿qué entrenar primero al escalar?

Mariano es escalador profesional, entrenador y técnico de trabajos de altura alrededor del mundo. Nos comparte desde Argentina sus pensamientos sobre el entrenamiento y seguridad en la escalada.

[dropcap size=big]S[/dropcap]in duda tanto las cualidades físicas como los aspectos mentales van de la mano a la hora de escalar. Plantearía la situación como una balanza en la que de un lado esta el cuerpo y en el otro la mente, y comenzaría a darle mas importancia a cada aspecto de acuerdo al momento o experiencia del escalador.

En un principiante, por ejemplo, trabajaría en un mayor porcentaje las capacidades físicas para escalar: fuerza máxima, fuerza resistencia y resistencia; que las mentales: visualización e interpretación, acción y reposo, confianza y seguridad. Colocaría a ese principiante en un balance de 70% fuerza contra un 30% mente y, a medida que progresara, esos porcentajes se invertirían.

Es claro que en un escalador avanzado el esfuerzo y dedicación del entrenamiento es mucho más intenso, pero también el trabajo mental debe serlo. La diferencia en los grados duros la hacen aquellos escaladores que tienen más fuerza mental y suficiente fuerza física. De la misma forma, en las competencias destacan los atletas que permanecen más claros y fríos en sus pensamientos. Así, los escaladores «avanzados» que tienen mayor fortaleza mental obtienen mejores resultados, aunque físicamente sean más débiles que muchos otros.

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Wolfgang Güllich fue quien acuñó la frase: “…la mente es el músculo más fuerte en una actividad deportiva, pues es la que formula la tarea y programa la voluntad para llevarla a cabo, guiado a su vez por factores del mundo exterior.” Quien se haya enfrentado al momento en que los dedos se resbalan por los agarres y las piernas tiemblan sin control, sabrán que la fortaleza de la psique es, sin duda, el punto de partida para tener éxito en cualquier escalada.

Por lo tanto, quien comience a escalar y esté pensando que es algo sencillo, tendrá que tener en cuenta que para progresar hay que recorrer un largo e intenso camino no solo para dominar su cuerpo, sino su propia mente y, en consecuencia, a sí mismo.

¿Te has enfrentado a un momento donde terminaste la ruta gracias a tu fortaleza mental? Cuéntanos tu experiencia.