Ed Jackson, ex jugador de rugby cuadripléjico, escala Everest en casa y con causa

Foto de portada: Cuenta de Instagram de Ed Jackson.

Ed Jackson, cuadripléjico y ex jugador profesional de rugby, asciende la altura del Everest en las escaleras de su casa con un objetivo con causa.

Ed Jackson, ex jugador profesional de rugby y cuadripléjico, ha escalado la altura del Monte Everest en la escalera de sus padres. Originario de Inglaterra, Jackson recorrió 8,848 metros a través de 89,056 escalones, que subió y bajó un total de 2,783 veces con el objetivo de recaudar fondos.

Mientras Ed se encontraba en la cima de su metafórico Everest, había recaudado más de 34,000 euros para la fundación de investigación de la médula espinal Wings for Life, y organizaciones benéficas afiliadas al NHS Charities Together, incluida una donación de 10,000 euros de Berghaus (marca de ropa outdoors).

Edward Jackson fue jugador profesional de rugby. En abril del 2017 sufrió una lesión en la columna vertebral en un accidente de clavado en una piscina poco profunda y por el que quedó cuadripléjico. A nivel mundial, millones de personas quedan en sillas de ruedas después de haber sufrido una lesión en la médula espinal que no solo afecta la capacidad de mover las extremidades, sino también una gran cantidad de complicaciones y limitaciones relacionadas con la salud en la vida diaria.

Fue así que Ed decidió realizar esta hazaña con causa en pleno confinamiento. Iniciando a las 8 de la mañana del pasado 21 de abril y hasta las 4:40pm del viernes, en jornadas de más de ocho horas, ascendió y descendió las escaleras de casa sólo con un la ayuda de sus brazos y una pierna. Jackson sufre del Síndrome de Brown-Sequard, una condición neurológica que resulta en debilidad o parálisis de un lado del cuerpo.

Durante el último día del ascenso metafórico, Jackson comenzó su esfuerzo a las 4:00 a.m. con una antorcha iluminando la oscuridad del corredor, completando 2,168 metros o 10,912 pasos que le faltaban para «coronar» la altura del Everest. Si bien los retos más peligrosos de escalar el Everest (la altura, el viento, el frío) no estaban presentes, Ed tuvo que enfrentar numerosas ampollas en los dedos de manos y pies, así como varias avalanchas de poliestireno que su esposa y su madrasta le «causaron».

Puedes conocer más sobre su inspiradora historia en este podcast (en inglés).