Montañistas se manifiestan el 8 de marzo en el pecho del Iztaccíhuatl #8M

Fotos: cortesía de Yolotzin Medina.

Día Internacional de la Mujer: 12 montañistas colocan mega listón morado en el Iztaccíhuatl como manifestación en contra de la violencia de género.

El pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, un grupo de montañistas se unieron para realizar un ascenso a la tercera montaña más alta de México, el Iztaccíhuatl, con el objetivo de hacer visible de manera simbólica el mensaje de «no violencia de género».

“La tela pesa mucho, pero pesa más la injusticia social”. – Jimena de La Fuente (participante)

Sumándose a las acciones que se realizaron a lo largo del día en cada rincón del país, dicho grupo acudió al Iztaccíhuatl, la montaña que es símbolo del imaginario nacional mexicano que representa a la mujer más grande de México, la «mujer blanca». Allí, colocaron una tela morada de 40m de largo sobre el glaciar del pecho, formando el listón que distingue al Día Internacional de la Mujer y la No violencia de género.

Iniciativa de Yolotzin Medina, montañista mexicana, los 12 alpinistas, mujeres y hombres que participaron en el acenso, recorrieron 17.6 km por la ruta de los portillos o ruta de los pies (ida y vuelta).

«Desde la naturaleza y desde lo alto, alzamos la voz y nos unimos al grito de BASTA DE VIOLENCIA DE GÉNERO, porque no hay excusas para el maltrato, porque todas somos una, juntas somos más fuertes, queremos ser libres y vivir sin miedo.»

A las 8:30 de la mañana, enmarcado por el muy disminuido glaciar del pecho, el lazo morado brillaba al reflejar los rayos solares del Día de la Mujer, lanzando el mensaje hacia el cielo, desde lo más alto de la montaña. Con esta acción, nuestra Mujer Blanca también se vistió de morado en apoyo a las marchas del 8 de marzo, alzando la voz por la NO violencia de género.

“En las ciudades y en las montañas, en los bosques y en los desiertos, que no quede un espacio en este país para decir basta a la violencia de género.”

Como practicantes de las actividades de montaña, tenemos muy claro que la naturaleza no distingue géneros, ante ella somos iguales, sentimos el mismo frío, recorremos las mismas distancias, sentimos el mismo calor, sentimos el mismo cansancio, ella nos trata igualitariamente. Al trabajar en dualidad, se pueden alcanzar objetivos conjuntos.

«Este ascenso representó alzar la voz, por las que ya no están, por las que ya no pueden gritar, por las que mataron, por las que violaron, por las que tenemos miedo, por nuestras hermanas, amigas, madres, hijas, tías, y por todas las mujeres del mundo y en lo más alto de esta montaña lo hicimos notar.»

Los participantes de la iniciativa fueron Bernardo Finck, Edith Espinosa, Badía Bonilla, Felipe Lanz, Francisco Zarza, Karina Carsolio, Gabi Guerra, Israel Quezada, Irazú de la Cruz, Jimena de la Fuente, José Manuel Bahamonde, Mauricio López y Yolotzin Medina.

«La cultura de montaña abarca diversos valores, incluido ese respeto hacia el medio natural e interpersonal que nos permite vivir y disfrutar de los paisajes y todo ser vivo. Quisiéramos que más personas pudieran conocer de manera responsable, entender y sentir la tranquilidad y sensibilidad que te brinda estar en contacto con la naturaleza, que esa diversidad de sensaciones se puedan transformar en actos positivos en la vida cotidiana e integrarse a nuestros valores como sociedad y, quizá, sea un factor que aporte para que se erradique por completo la violencia hacia las mujeres.  Esa violencia desmedida que no podemos seguir normalizando y que no debemos seguir aceptando.»