Masificación de las montañas más altas del mundo: todo lo que hay detrás

¿Qué consecuencias tiene la masificación de los ochomiles y algunas de las montañas más icónicas del mundo? Récords de cumbres, atascos, muertes e impacto ambiental que pudo ser evitado.

La semana pasada y en tan sólo tres días más de cien personas alcanzaron la cima del Everest, todos provenientes de expediciones comerciales. Posteriormente, más de 200 personas hicieron cumbre el pasado 22 de mayo, rompiendo el récord de ascensos en un mismo día, situación que creó un tráfico humano en el que los montañistas, sherpas y clientes tuvieron que esperar largas horas en interminables filas para poder llegar a la cumbre.

Hasta este momento, la gran mayoría de los ascensos se han realizado usando oxígeno suplementario y en expediciones comerciales, con excepciones como el de la alpinista francesa Elizabeth Revol, quien llegó a la cumbre del Everest el 23 de mayo a las a las 9:30am, el chileno y primero de su país en lograrlo Juan Pablo Mohr, junto con el brasileño Moeses Fiaroncini, también el 23 de mayo a las 2am.

Lo anterior, apenas inaugurada la temporada a mediados de mayo y en un año en el que también se instauró un récord histórico cuando el Departamento de Turismo emitió por primera vez 378 permisos de escalada sólo para esta temporada en el techo del mundo.

Asimismo, esta primavera han fallecido 14 personas entre Nepal y el Tibet, un número elevado si se tiene en cuenta que, excepto la del alpinista hindú Ravi Thakar que fue encontrado muerto en su carpa, han tenido lugar ya sea por accidentes o por inexperiencia de los montañistas (la gran mayoría por mal de altura), y no por las condiciones adversas de dichas montañas (avalanchas, tormentas o terremotos, como ha sucedido anteriormente).

De acuerdo a lo anterior, ¿qué está sucediendo en los picos más altos del mundo?

Para el periodista y uno de los más famosos y reconocidos cronistas del Everest en el mundo, Alan Arnette, la respuesta está en la gran oferta de operadores (empresas prestadoras de servicios) que ofrecen paquetes con precios bajos y que, con ello han atraído a una nueva categoría de personas (clientes) que simplemente no saben lo que hacen; todo esto, afirma Alan, rodeado de tres aspectos importantes: la codicia, la ignorancia y el ego.

«Mientras la combinación de la codicia, la ignorancia y el ego trabajen de la mano para engañar a las personas y las compañías para que crean lo que quieren, las muertes inexcusables continuarán en las montañas.» Alan Arnette

De acuerdo a las estadísticas estudiadas y publicadas por Arnette, hasta hace unos años las muertes en los picos más altos del mundo eran parte del riesgo del montañismo y no producto de la incompetencia. En aquél entonces, los operadores eran empresas occidentales que tenían a guías occidentales, médicos en el campamento base, los mismos sherpas cada año, así como clientes potenciales estrictamente examinados en cuanto a temperamento y experiencia.

Con el tiempo, las nuevas generaciones de sherpas se sintieron explotados, mal pagados y buscaron recuperar las montañas de las empresas occidentales. Hasta ese momento, en el 2014, el 80% de las expediciones eran guiadas por empresas extranjeras y para este 2019 se ha reducido al 20%.

¿Qué sucedió detrás de todo esto? Con el bajo costo de sus servicios, las nuevas empresas nepalíes comenzaron a pagarles a sus propios empleados salarios más bajos que los operadores occidentales, no contrataron guías experimentados y a sus clientes les ofrecieron, a cambio, lo más básico.

Así pues, cada vez son más las personas que a un costo relativamente bajo pueden imaginarse pisando los picos más altos del mundo, aún cuando su trayectoria en la alta montaña sea muy básica o incluso nula, así como a costa del esfuerzo inhumano que realizan los sherpas, mal pagados, para acondicionar las montañas para los clientes.

Y lo anterior no sólo sucede en las expediciones all inclusive, donde los clientes no necesariamente deben poseer y dominar los conocimientos técnicos que implica subir un ochomil. También ocurre con aquellos otros que se consideran a sí mismos capaces de realizar un ascenso sin oxígeno, porque les resulta un «verdadero reto» en términos éticos, y a los que, sin embargo, nadie les exige la preparación y experiencia previa necesaria para un intento de esta magnitud en la zona de la muerte.

Quizá el caso más reciente que pone sobre la mesa lo anterior tuvo lugar el pasado 15 de mayo. Al rededor de 50 personas, entre clientes, sherpas y guías, se encontraban en la tercera montaña más alta del mundo, el Kanchenjunga, con sus 8,586msnm. Ese mismo día, el ex soldado gurkha Nirmal Purja, quien está buscando hacer los 14 ochomiles en 7 meses y tras haber encumbrado con su sherpa esta montaña, tuvo que emprender el rescate de tres montañistas que encontró en su descenso, uno de ellos cliente de la empresa Peak Promotion, abandonado por su guía. De acuerdo a su propio relato en su cuenta de Instagram, Purja solicitó ayuda en incontables ocasiones y nadie respondió a su petición. Ese día, dos montañistas perdieron la vida y, afirma Purja, pudo haber sido evitado si realmente alguien hubiera atendido su llamado y se hubiera sumado al rescate. Purja afirma que por radio le respondieron que la ayuda se acercaría con oxígeno a donde él se encontraban, pero nadie subió.

Finalmente, lo más desolador de todo lo anterior es que la gran mayoría de fallecimientos en los picos más altos del mundo son producto de la ignorancia y negligencia tanto de clientes y empresas prestadoras de servicios, por lo que éstos podrían evitarse si se regulara a quién se le otorgan permisos y cómo subirá las montañas.

Desafortunadamente, el reto más grande, además de resolver lo anterior, será responder ante los desastres medioambientales que ocasiona el paso de cientos de personas por las montañas más altas del mundo, y los desechos que generan y abandonan en los ochomiles. Por ejemplo, los más de 90 mil kilos de basura que se calcula que hay en el Everest, un problema que tanto el Tibet como Nepal llevan años tratando de resolver.

Muertes y desaparecidos en Primavera 2019 en el Tibet y Nepal (21 mayo)*:

  • Seven Summit Treks, Makalu: Dipankar Ghos, India, desaparecido después de hacer cumbre
  • Seven Summit Treks, Everest: Ravi Thakar, India, fallecido dentro de su tienda de campaña
  • Seven Summit Treks, Everest: Seamus Sean Lawless, 39, desaparecido, presumido fallecido tras accidente
  • Seven Summits Treks, Annapurna: Wui Kin Chin – causa de la muerte desconocida, expuesto tres días a 7400m después de cumbre
  • Seven Summits Trek, Makalu: Narayan Singh fallece por mal de altura a 8200m
  • Summit Climb, Cho Oyu: Phujung Bhote Sherpa sufre caída en grieta poniendo cuerdas cerca del campo 2.
  • Independent, Makalu: Richard Hidalgo fallece en su tienda a 6,300m, escalando sin oxígeno.
  • Peak Promotion, Kangchenjunga: Biplab Baidya mal de altura
  • Peak Promotion, Kangchenjunga: Kuntal Karar mal de altura
  • Peak Promotion, Kangchenjunga: Rodrigo Vivanco desaparecido
  • Makalu Xtreme, Lhotse: Ivan Yuriev Tomov, fallece en su tienda sin uso de oxígeno

    *Información obtenida del blog de Alan Arnette. Consultar aquí.
    **El número de muertes sube a 14, cuatro muertes en el Monte Everest, tres en Mt Kanchenjunga y Mt Makalu, así como una en Mt Lhotse, Mt Annapurna y Mt Cho Oyu hasta la fecha.