Develan placa de reconocimiento a Elsa Ávila en Paso de Cortés

En ceremonia oficial, la Brigada de Socorro Alpino de México develó y entregó placa de reconocimiento a Elsa Ávila por su trayectoria.

En evento oficial, Enrique Chávez Poupard, presidente de la Brigada de Rescate del Socorro Alpino de México A.C., develó placa de reconocimiento a Elsa Ávila por su trayectoria el pasado 13 de octubre.

A la celebración asistieron el General Brigadier de la Secretaría de la Defensa Nacional, el embajador de Pakistán Tasawar Khan, representantes de la embajada de Francia, la Escolta de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Orquesta de la Armada Nacional, representantes del Parque Nacional Izta-Popo y de la Policía de Montaña.

En el acto, que reunió a dichas personalidades -algo poco común en el ámbito de la montaña-, y con pretexto de la 77º conmemoración de la Confraternidad Montañista de México, Elsa Ávila fue galardonada por su invaluable trayectoria como alpinista, siendo la primer mujer latinoamericana en escalar El Capitán, en Yosemite, la primera mujer latinoamericana en realizar cumbre al Everest y al Shisha Pangma, sumando ocho expediciones a los Himalayas, el primer ascenso femenino mundial a la Aguja Poincenot en la Patagonia en el extremo austral, y un buen número de aperturas y ascensos en diferentes picos. 

Dicha placa permanecerá en el Refugio del Paso de Cortés junto a la del alpinista mexicano Ricardo Torres Nava. 

En el acto también se llevó a cabo, por primera vez en la montaña, el cambio e incineración de Bandera, así como el abanderamiento de la Brigada de Rescate de Socorro Alpino de México A.C. por parte de la Secretaria de la Defensa Nacional, acompañada por la Banda de Guerra, la Escolta Militar, el Contingente Militar de Fuerzas Especiales y la Banda de Música del Ejército.

«…La invitación hacia mi, fue para otorgarme un reconocimiento a mi carrera alpina, que estará en forma de placa en Paso de Cortés. Estuve a punto de rechazarlo porque nunca he ido a la montaña para ser reconocida. Sin embargo, ahí estuve. Desde hace algunos años he despotricado de la manera en que mi amado México ha sido devastado por la mayoría de sus gobernantes, me duele formar parte de un país corrupto, con escasez de valores y orgullo, y que equivocada en esto último.

Ver a los militares perfectamente uniformados, rindiendo homenaje a nuestra bandera, cantando el himno nacional, entrenados para el frío… en su mirada se leía “orgullo”. 


Escuchar a la orquesta del ejército que nos acompañó entonar el Himno, el Huapango de Moncayo, me iba estremeciendo, y cuando descubrieron y me entregaron simbólicamente la placa dijeron “toquen una Diana”: ¡Me Quebré!


El orgullo lo portamos porque formamos parte de nuestra nación y mi sueño ideal es que sintamos la fuerza que tenemos; unidos, con ganas de pertenecer al país del águila plasmada sobre el color blanco, entre el verde y rojo, juntos, con honestidad desde nuestros pensamientos hasta las acciones.» – Elsa Ávila