Daniel Araiza, una joven promesa del montañismo nacional

Daniel Araiza Chávez, originario de Guadalajara, Jalisco, a sus 28 años de edad ya se ha convertido en una referencia del montañismo nacional. Actualmente, forma parte del equipo de embajadores de ALTA Vertical y es integrante de la Línea Directa. Y su profesión de tiempo completo es ser guía de montaña.

En lo últimos años ha participado en algunos de los proyectos más ambiciosos, como Ice Calling junto a Héctor Ponce de León y realizó un ascenso en cordada 100% mexicana a The Nose en menos de 24 horas.

Sin duda, Daniel forma parte de un selecto grupo de la nueva generación para el montañismo nacional y es un orgullo poder platicar con él.

Entrevista con Daniel “El tanque” Araiza

Freeman (F): ¿Cómo fue que te iniciaste en el mundo de la escalada y la montaña?

Daniel (D): Viene un poco de familia, a mis papás les gusta la vida cerca de la naturaleza y desde chicos nos llevaban a acampar, andar en bici o caminar en el cerro, y dado a que mi papá hizo montaña, desde chicos nos llevaba a rapelear o a pasear por el Diente. Aunado a eso, siempre he sido muy inquieto y durante los últimos años de primaria comencé a ir al CAIC (Club Alpino del Instituto de Ciencias), grupo en el que me inicié como campista, montañista y escalador y al cual estaré eternamente agradecido.

Daniel Araiza en sus primeros contactos con la roca

(F): ¿Con cuántos años ya subías montañas?

(D): A los 10 años subí el Nevado de Colima, a los 12 el Iztaccíhuatl y a los 18 hice mi primera expedición a los Andes peruanos donde logré subir el Huascaran (6,768). Al año siguiente, Pedro Corcuera y Diego Winter formaron la Línea Directa y me invitaron a participar en este grupo que más allá de lograr la cumbre de una montaña, busca hacerlo por paredes cada vez más difíciles y más grandes.

(F): ¿Más de media vida en las paredes y montañas?

(D): Así es, alrededor de 16 años.

(F): ¿Qué lugares has podido conocer gracias a la montaña?

(D): Una de las cosas más enriquecedoras que me ha dado la montaña es justamente viajar y aunque muchas veces se resume en llegar al aeropuerto de la ciudad más cercana a la cordillera y tomar un transporte hacia la montaña, he tenido la oportunidad de escalar en México, Estados Unidos, Canadá, Perú, Francia, Suiza, Bolivia y Argentina.

(F): ¿Cuáles logros destacarías?

(D): Creo que en el alpinismo y descartando los solitarios, los logros casi siempre son colectivos y para mí algunos de los más valiosos son los siguientes:

– 2010 Pisco (5752), Perú – Pared Sur/ MD+, ED1/ 450 m, 60°- 90°.

– 2011 Chacraraju Este (6010), Perú – Jager, Cara Sur/ ED1 / 750 m.

– 2012 Denali (6196), Alaska – West Rib en 36 horas 2013 Alpes

 Les Droites (4000) – Espolon Tournier /MD+/ 1200m.

 Aguille du Midi (3842) – Espolon Frendo / D / 1200 m. en solitario

– 2014 Jurau B (5727), Huayhuash, ruta nueva en montaña virgen “El inca, el azteca y el cachaco” MD+ / 400m. /65°-100°.

– 2015 Piedra Bolada, Cañón de Candameña, Chihuahua – “Arista Mexicana” 11b A1 / 500 m.

– 2016 IceCalling con Héctor Ponce de León

 Slipstream, Snow Dome, Canadá. WI4+ / 960 m.

 Huntington (3731), Alaska – West Face Couloir WI4+ / 85° / Grado V / 1200 m

(F): ¿Cómo surge la idea de The Nose en menos de 24 horas?

(D): Tenía algunos años queriendo conocer Yosemite y para inicios del 2016 tenía claro que iría en octubre con José Vega, mi buen amigo y cordada en varias expediciones. Él había estado en dos ocasiones en el valle y al escalar Salathe, se inspiró al ver a algunos “speed climbers” pasarlo, así que de ahí nació la idea de hacer NIAD (Nose In A Day).

(F): La historia de NIAD nos da para otro par de cafés, así que la dejamos para una entrevista exclusiva. ¿Nos cuentas un poco sobre tu último viaje?

(D): Básicamente es el modelo que quiero seguir en los siguientes años, ir a guiar a algún lugar en donde después pueda escalar algún proyecto personal. En esta ocasión Héctor Ponce me invitó a guiar al Aconcagua, en donde pudimos hacer cumbre con el grupo, pero ya estando ahí y bien aclimatado, aproveché para ir una vez más a la cumbre, así que tuve la fortuna de pararme dos veces en la cumbre más alta de América en un mismo viaje.

Después de eso me fui al Chalten para intentar escalar el Fitz Roy. En Patagonia el clima no nos dejó hacer mucho, pero fue un viaje que me abrió los ojos en muchos aspectos. El potencial que tiene ese lugar es impresionante y me encantaría volver por el Fitz Roy y otros proyectos, incluso de apertura.

(F): ¿Qué otras actividades te gustan realizar?

(D): Además de escalar en roca y subir montañas, me gusta hacer trailrun, drytool, bici de montaña y aunque no lo frecuento tanto, me gusta hacer slackline y surf.

(F): ¿Otros proyectos?

(D): Hace unos años, junto con un par de amigos fundé una empresa de guías de montaña en la que nos dedicamos a guiar dentro y fuera del país, así como impartir cursos en escalada en roca, hielo y montañismo, se llama Summit Pro y ahí vamos poco a poco. Además, soy parte del comité organizador del serial de trailrun Utra Trail Mexico Series, en donde ayudo con el trazado de rutas y operación de carreras.

(F): Finalmente, ¿Qué planes hay para el futuro?

(D):  Consolidar Summit Pro como una empresa de primer nivel y entre muchas otras cosas, llevo mucho tiempo queriendo ir a un 8 mil, así que lo más probable es que este año estaré enfocándome en ese proyecto.