El 29 de septiembre, una webcam instalada del lado italiano mostró al Matterhorn como una pirámide de roca casi desnuda. A 4,478 metros, sólo quedaban franjas delgadas de nieve en grietas y sectores protegidos. La comparación con una toma del mismo día de 2025, cuando la parte superior conservaba una cubierta blanca visible, convirtió la imagen en noticia.
No es la primera vez que la cima pierde casi toda su nieve al final del verano. También ocurrió durante los años cálidos y secos de 2003 y 2022. La escena de 2026 tiene, sin embargo, un contexto preciso: los glaciares suizos agotaron su reserva anual de nieve el 29 de junio. Desde ese momento, el agua de deshielo dejó de consumir sólo la nieve acumulada durante el invierno y comenzó a reducir directamente el hielo glaciar.
Nieve y glaciar no son lo mismo
La roca expuesta en las caras del Matterhorn muestra, ante todo, la pérdida de nieve estacional. No es una medición directa del volumen de los glaciares que rodean la montaña. Son fenómenos distintos, pero están conectados.
La nieve del invierno funciona como una capa protectora. Mientras permanece sobre un glaciar, refleja buena parte de la radiación solar y retrasa la exposición del hielo más oscuro. Cuando desaparece temprano, el hielo absorbe más energía y la temporada de pérdida de masa se alarga.
En junio, investigadores de ETH Zürich y la red suiza de ciencias climáticas situaron el llamado "Día de pérdida glaciar" de 2026 en el 29 de ese mes. Sólo en 2022 había llegado antes, el 26 de junio. El mismo análisis estima que entre los extremos cálidos de 2003 y 2022 desaparecieron 200 kilómetros cuadrados de hielo en Suiza.
Un paisaje que ya venía perdiendo volumen
La última evaluación anual completa de Glacier Monitoring in Switzerland, GLAMOS, registró una pérdida de 3% del volumen glaciar suizo durante 2025, equivalente a 1.4 kilómetros cúbicos de hielo. Fue la cuarta reducción anual más grande desde que comenzaron las mediciones detalladas en 1960.
El dato más amplio es todavía más severo. En la década anterior a 2025, Suiza perdió una cuarta parte de su volumen de hielo. Entre los inventarios de 2016 y 2023 desaparecieron 159 glaciares pequeños, 65 de ellos en Valais, el cantón donde se encuentra Zermatt y la vertiente suiza del Matterhorn.
El calor que borra la nieve también alcanza el interior de la montaña. El boletín de GLAMOS reportó en 2025 un calentamiento de 2.1 °C a 20 metros de profundidad en el hielo de Colle Gnifetti, a casi 4,500 metros de altitud. No es una medición tomada en el Matterhorn, pero documenta que el cambio térmico ya penetra las mayores elevaciones de los Alpes suizos.
La montaña cambia antes que su silueta
La falta de nieve no sólo modifica una postal. En julio, las guías de Zermatt suspendieron temporalmente ascensiones comerciales por el riesgo de caída de rocas. En agosto, un desprendimiento importante en la vertiente sur llevó a las guías de Breuil-Cervinia a detener también sus salidas. El invierno con poca nieve, el calor persistente y el deshielo del permafrost habían dejado formaciones rocosas menos estables.
El Matterhorn sigue teniendo la misma silueta que lo convirtió en emblema de los Alpes. Lo que está cambiando es el sistema de nieve, hielo y roca que la sostiene. La webcam de septiembre no reemplaza una serie científica, pero vuelve visible en una sola imagen lo que las mediciones llevan años registrando: la montaña permanece; su clima de referencia, no.
Fuentes y referencias
Cómo citar
Redacción Freeman. "El Matterhorn termina septiembre prácticamente sin nieve". Freeman, 30 de septiembre de 2026. https://freeman.la/matterhorn-sin-nieve-septiembre-2026/






