Cómo se mide lo imposible: historia y presente de los grados de escalada

De una escala que terminaba en VI a cinco propuestas de 9c: los grados cuentan tanto la dificultad de la roca como la historia de quienes aprendieron a leerla.

Ilustración en acuarela de una escaladora en una pared caliza que cambia de placa tendida a un gran desplome, con montañas al fondo.
Ilustración: Freeman / IA generativa

La roca no trae números. No hay un 7a grabado dentro de una regleta ni un 9c escondido en el desplome. El grado aparece después, cuando alguien enlaza los movimientos, compara la experiencia con otras vías y propone una dificultad. Si otras personas consiguen repetirla, la conversación continúa: confirman el grado, lo suben o lo bajan.

Por eso un grado se parece menos a una medida de laboratorio que a un idioma. Permite que una persona imagine lo que encontrará antes de despegar los pies del suelo, pero conserva el acento de la escuela donde nació, la época en que fue asignado y hasta el tipo de cuerpo que resolvió primero la secuencia. En México ese idioma se habla principalmente con grados estadounidenses: YDS para vías y escala V para bloque. En esta nota son la referencia de lectura; la escala francesa y la de Fontainebleau aparecen como comparativas internacionales.

La historia de las graduaciones es la historia de un sistema que ha debido abrirse varias veces porque aquello que se consideraba el límite humano dejó de serlo.

Qué mide un grado y qué deja fuera

En una vía deportiva, el grado expresado en YDS o en su equivalente francés intenta resumir la dificultad de encadenar el recorrido completo sin caídas y sin usar el equipo para progresar o descansar. Entran en esa estimación la dureza de los movimientos, su continuidad, la calidad de los reposos y la resistencia necesaria para llegar al final. Dos vías con el mismo grado pueden exigir capacidades opuestas: dedos muy fuertes durante pocos movimientos o cuarenta metros de esfuerzo sin una sección extrema.

El número no mide de manera automática el peligro. Una vía deportiva bien equipada puede ser físicamente muy difícil y relativamente controlable. Una ruta tradicional de menor dificultad técnica puede tener protecciones escasas, roca frágil o una caída de consecuencias graves. El sistema británico para rutas tradicionales intenta separar esas dimensiones con dos calificaciones. En una ruta graduada E1 5b, por ejemplo, 5b indica la dificultad del movimiento más duro. E1 expresa la exigencia global: considera la continuidad, la exposición, la calidad de la protección, la roca y las consecuencias de una caída. A esta segunda parte se le llama grado "adjetival" porque surgió de categorías descritas con palabras, como Severe y Very Severe, antes de continuar con E1, E2 y los grados superiores. En alpinismo, además, intervienen longitud, altitud, calidad de la roca, aproximación, descenso y posibilidad de retirada.

Tampoco existe una conversión perfecta entre escalas. La equivalencia sirve para orientarse, no para transformar una experiencia local en una cifra universal.

Yosemite Decimal System, referencia en México Francesa, comparativa internacional Uso habitual como referencia
5.10b 6a deportiva intermedia
5.11d 7a deportiva avanzada
5.13b 8a alto nivel
5.14b 8c élite internacional
5.14d 9a noveno grado
5.15a 9a+ élite extrema
5.15b 9b élite extrema
5.15c 9b+ máximo confirmado actual
5.15d 9c máximo propuesto actual

Las tablas intermedias varían ligeramente entre autores y regiones. Las equivalencias son aproximadas, no conversiones matemáticas. El dato importante no es memorizar cada casilla, sino entender que ambas escalas describen el mismo problema con gramáticas distintas.

Cuando el límite era VI

Las primeras escalas europeas nacieron para comunicar qué podía esperar una cordada en terreno de montaña. La escala asociada a Willo Welzenbach ordenó la dificultad de la roca con números romanos del I al VI. El último número no era una estación provisional: durante años representó el extremo de lo humanamente posible.

En 1967 aquel sistema se convirtió oficialmente en la escala UIAA. La organización incorporó también las evaluaciones globales que Lucien Devies y el Groupe de Haute Montagne habían propuesto en 1943 (F, PD, AD, D, TD y ED) y los grados de artificial A1 a A4. Eran respuestas distintas a preguntas distintas: la dificultad de un paso de roca, la seriedad del conjunto de una ruta y el uso de medios artificiales para progresar.

El problema apareció cuando la gente siguió escalando. La UIAA reconoció el séptimo grado en 1978, después de que el nivel real ya lo hubiera rebasado, y abrió formalmente la escala hacia arriba en 1985. La institución no inauguró la nueva dificultad; registró con retraso algo que ya estaba ocurriendo en las paredes.

Esa tensión dejó una lección duradera: una escala cerrada termina describiendo las expectativas de su época, no las posibilidades del cuerpo humano.

De Tahquitz a Yosemite y México: el decimal que tuvo que crecer

En Estados Unidos, el sistema decimal se desarrolló dentro de la clasificación de excursiones del Sierra Club. Las clases 1 a 4 describían desde caminar hasta trepar con exposición; la clase 5 quedó para la escalada técnica con cuerda. En Tahquitz, California, la dificultad de esa quinta clase comenzó a subdividirse: 5.0, 5.1 y así hasta 5.9.

El nombre "Yosemite Decimal System" puede hacer olvidar que buena parte de su lenguaje nació en Tahquitz antes de extenderse por Yosemite. El propio American Alpine Club recuerda ese origen. Cuando 5.9 dejó de ser el techo, apareció 5.10. Después se añadieron las letras a, b, c y d para evitar saltos demasiado grandes: 5.10a, 5.10b, 5.10c, 5.10d. La escala también quedó abierta y hoy alcanza 5.15d, equivalente aproximado de 9c en la escala francesa.

La cercanía geográfica y la tradición de guías, gimnasios y viajes hacia Estados Unidos hicieron de YDS la referencia cotidiana en México. Por eso aquí escribimos primero 5.14d y después 9a cuando hablamos de deportiva. No significa que YDS sea más exacta. Significa que una nota mexicana debe partir del sistema que sus lectores encuentran en la pared y usar la escala francesa para conversar con el circuito internacional.

La numeración cuenta una pequeña comedia histórica: cada generación inventa un casillero final y la siguiente necesita perforar otra puerta.

La escala francesa y el nacimiento de la deportiva moderna

La escala francesa que domina la escalada deportiva contemporánea usa números arábigos, letras minúsculas y el signo +: 6a, 6a+, 6b… La historia publicada por la UIAA sitúa su consolidación en las guías europeas de las décadas de 1980 y 1990, cuando se volvió necesario expresar dificultades que ya no cabían en el antiguo techo del VI.

También cambió la unidad de observación. La escala francesa se adaptó a largos modernos y deportivos con dificultad más continua; la UIAA clásica había sido especialmente útil para identificar pasos individuales dentro de rutas que seguían las debilidades naturales de la pared. No es sólo una sustitución de símbolos. Detrás de cada notación hay una forma de equipar, leer y recorrer la roca.

De Hueco Tanks al mundo: por qué el bloque habla en V

El bloque estadounidense necesitó un idioma distinto porque un problema corto no se evalúa como una vía completa. John "Verm" Sherman desarrolló la escala V en Hueco Tanks, Texas, durante el auge del área en las décadas de 1980 y 1990. Su guía de 1991 ayudó a difundir un sistema abierto en el que V0 daba paso a V1, V2 y grados sucesivos. La Hueco Climbers Alliance conserva esa historia y explica que la V viene del apodo de Sherman.

La escala V terminó imponiéndose en Estados Unidos y también es la referencia habitual del bloque en México. Europa mantuvo la escala de Fontainebleau, escrita con mayúsculas para distinguirla de la francesa de deportiva. Así, V15 corresponde aproximadamente a 8C, V16 a 8C+, V17 a 9A y V18 a 9A+. Tampoco aquí existe una conversión perfecta: ambas escalas dependen del consenso y del repertorio de problemas con el que cada comunidad compara una propuesta.

Un grado comienza como propuesta

Cuando alguien hace la primera ascensión de una vía, compara el esfuerzo con rutas que conoce y propone un grado. No existe un árbitro que llegue con instrumentos para certificarlo. La repetición es el mecanismo de revisión.

Pero tampoco se trata de una votación simple. La estatura, la envergadura, el tamaño de los dedos, la movilidad y el estilo cambian la dificultad de una secuencia. Una persona puede encontrar un taloneo o un empotramiento de rodilla que reduzca el esfuerzo; otra quizá deba saltar donde la primera alcanza una presa de forma estática. Las condiciones también importan: humedad, temperatura, fricción y estado de la piel.

El consenso funciona mejor cuando la vía acumula repeticiones de escaladores distintos. En el extremo absoluto ocurre lo contrario: hay tan poca gente capaz de opinar y las campañas son tan largas que una propuesta puede permanecer años sin confirmación.

Bibliographie muestra el sistema en acción. Alexander Megos propuso 9c después de su primera ascensión en 2020. Stefano Ghisolfi la repitió un año más tarde, encontró otra solución y sugirió 9b+. Las repeticiones posteriores asentaron ese grado. La vía no se volvió más fácil; mejoró el conocimiento colectivo sobre cómo escalarla.

Quién abrió cada grado

Una cronología estricta de "la primera ruta de cada grado" contiene disputas. Algunas líneas fueron reevaluadas muchos años después, otras perdieron grado al aparecer una secuencia nueva y varias fronteras nacieron como propuestas sin repetición. Las tablas siguientes registran la progresión moderna de la élite y señalan esas diferencias en vez de esconderlas.

Escalada deportiva: mujeres

YDS Francesa Año Escaladora Ruta Alcance del hito
5.13b 8a 1986 Luisa Iovane Comeback Primera ascensión femenina reconocida del grado.
5.13c 8a+ 1988 Catherine Destivelle Chouca Primera mujer en 8a+.
5.13d 8b 1988 Isabelle Patissier Sortilèges Primera mujer en 8b.
5.14a 8b+ 1990 Lynn Hill Masse Critique Primera mujer en 8b+.
5.14b 8c 1998 Josune Bereziartu Honky Tonky Primera mujer en 8c.
5.14c 8c+ 2000 Josune Bereziartu Honky Mix Primera mujer en 8c+.
5.14d 9a 2002 Josune Bereziartu Bain de Sang Primer 9a femenino confirmado.
5.14d/5.15a 9a/9a+ 2005 Josune Bereziartu Bimbaluna Grado de transición, anterior al primer 9a+ de consenso.
5.15a 9a+ 2017 Margo Hayes La Rambla Primera mujer en un 9a+ de consenso.
5.15b 9b 2017 Angela Eiter La Planta de Shiva Primera mujer en 9b.
5.15c 9b+ 2025 Brooke Raboutou Excalibur Primera mujer en 9b+.
5.15c 9b+ 2026 Janja Garnbret Bibliographie Segunda mujer en el grado y primera mujer en repetir esta vía.
5.15c 9b+ 2026 Laura Rogora Bibliographie Tercera mujer en el grado; repetición lograda el 13 de agosto tras seis días de trabajo.

Laura Rogora importa por algo más que completar la lista. Ya había encadenado dos 9b, Ali Hulk sit extension total y Erebor. En Bibliographie encontró secuencias propias y necesitó alrededor de 16 intentos repartidos en seis días. Su ascensión muestra que la frontera femenina de 9b+ ya no depende de un solo logro excepcional: tiene tres protagonistas y dos vías de referencia.

Escalada deportiva: hombres

YDS Francesa Año Escalador Ruta Alcance del hito
5.13c 8a+ 1983 Jerry Moffatt The Face Primera referencia ampliamente reconocida de 8a+.
5.13d 8b 1984 Wolfgang Güllich Kanal im Rücken Primera referencia de 8b.
5.14a 8b+ 1985 Wolfgang Güllich Punks in the Gym Primera referencia de 8b+.
5.14b 8c 1987 Wolfgang Güllich Wallstreet Primer 8c de consenso.
5.14c 8c+ 1990 Ben Moon Hubble Hito histórico del grado; algunas evaluaciones posteriores la sitúan incluso en 9a.
5.14d 9a 1991 Wolfgang Güllich Action Directe Referencia fundacional y todavía patrón del 9a.
5.15a 9a+ 2001 Chris Sharma Biographie Primera referencia aceptada como 9a+ en su momento; Open Air, de Alexander Huber en 1996, fue elevada después a ese grado.
5.15b 9b 2008 Chris Sharma Jumbo Love Primera referencia ampliamente aceptada de 9b.
5.15c 9b+ 2012 Adam Ondra Change Primera propuesta de 9b+; la repetición de Stefano Ghisolfi en 2020 consolidó el grado.
5.15d 9c 2017 Adam Ondra Silence Primera propuesta de 9c, todavía sin repetición.
5.15d 9c 2022 Sébastien Bouin DNA Propuesta sin repetición.
5.15d 9c 2023 Jakob Schubert B.I.G. Propuesta sin repetición.
5.15d 9c 2025 Sean Bailey Duality of Man Propuesta anunciada en 2026, todavía sin repetición.
5.15d 9c 2026 Jorge Díaz-Rullo Café Colombia Quinta propuesta del grado, todavía sin repetición.

En septiembre de 2026, las cinco vías de 9c/5.15d siguen sin repetición. Eso obliga a escribir "propuesta" y no "grado confirmado". El máximo consolidado por varias opiniones continúa siendo 9b+/5.15c.

Bloque: mujeres

Escala V Fontainebleau Año Escaladora Bloque Alcance del hito
V11 8A 1998 Catherine Miquel Duel Primer 8A femenino.
V12 8A+ 1999 Catherine Miquel Liaison Futile Primer 8A+ femenino.
V13 8B 2002 Catherine Miquel Trafic Primer 8B femenino.
V14 8B+ 2012 Tomoko Ogawa Catharsis Primer 8B+ femenino.
V15 8C 2016 Ashima Shiraishi Horizon Primer 8C femenino en un bloque convencional.
V16 8C+ 2023 Katie Lamb Box Therapy Se consideró el primer 8C+ femenino, pero repeticiones posteriores asentaron el bloque en 8C/V15.
V16 8C+ 2025 Katie Lamb The Dark Side Primer 8C+/V16 femenino sostenido por el consenso actual.
V15 8C 2026 Jana Švecová Tokyo Drift Primera ascensión femenina en la que la propia aperturista propuso 8C/V15; todavía sin repetición.

Josune Bereziartu escaló en 2003 E la nave va, una travesía graduada 8C. Muchas cronologías la separan de los bloques convencionales por su longitud, por eso Horizon aparece como el primer 8C femenino en ese formato. La distinción no borra la ascensión: muestra que también la definición de "bloque" participa en la discusión del grado.

Bloque: hombres

Escala V Fontainebleau Año Escalador Bloque Alcance del hito
V12 8A+ 1975 Jim Holloway Trice Grado asignado retrospectivamente; durante décadas permaneció sin repetición.
V13 8B 1992 Fred Nicole La Danse des Balrogs Primera propuesta de 8B; su grado posterior ha sido discutido.
V14 8B+ 1996 Fred Nicole Radja Primera referencia ampliamente aceptada de 8B+.
V15 8C 2000 Fred Nicole Dreamtime Primera propuesta de 8C; roturas y nuevas secuencias han movido su consenso entre 8B+/V14 y 8C/V15.
V16 8C+ 2008 Christian Core Gioia Abierto como 8C/V15 y elevado después a 8C+/V16; primera referencia del grado.
V17 9A 2016 Nalle Hukkataival Burden of Dreams Primera propuesta de 9A/V17; la repetición de Will Bosi en 2023 sostuvo el grado.
V18 9A+ 2025 Elias Iagnemma Exodia Primera propuesta de 9A+/V18, todavía sin repetición.

Los grados de bloque no deben mezclarse con los de vía aunque compartan números y letras. Fontainebleau usa mayúsculas, como 8C o 9A; la deportiva francesa usa minúsculas, como 8c o 9a. En esta nota, V15, V16, V17 y V18 aparecen primero porque son las referencias habituales para bloque en México.

La diferencia entre confirmar y proponer vuelve a ser esencial. El símbolo existe desde que alguien lo usa; el grado se fortalece cuando otros cuerpos consiguen discutirlo sobre la misma roca.

Lo que un número conserva

Un grado sirve para elegir una ruta, estimar el esfuerzo y comunicar una experiencia. También ordena el progreso personal y permite seguir la transformación del deporte. Su precisión, sin embargo, tiene límites claros. No puede borrar las diferencias corporales, igualar la fricción de dos continentes ni resumir en una cifra el miedo, el riesgo y la belleza de una línea.

Lo más interesante de la escala no es que parezca objetiva, sino que sea corregible. Cada repetición añade información. Cada nueva solución cuestiona la lectura anterior. Y cada vez que aparece un grado al final de la tabla conviene recordar que ya hemos llamado "imposible" a demasiadas cosas que después se convirtieron en clásicas.

La pregunta no es si algún día existirá el 9c+ o el 5.16a. Los símbolos ya están disponibles. La pregunta es qué pared, qué secuencia y qué persona conseguirán darles significado; y cuántas repeticiones harán falta para que una propuesta se vuelva lenguaje común.

Esta nota sustituye editorialmente, sin eliminarla ni modificarla, a la pieza histórica de 2018 "Breve historia del grado en la escalada: una evolución de lo posible".

Fuentes y referencias

  1. UIAA: Rock Climbing, historia y escalas de dificultad
  2. UIAA: The Scales of Difficulty in Climbing
  3. American Alpine Club: origen del Yosemite Decimal System en Tahquitz
  4. Hueco Climbers Alliance: historia de Hueco Tanks y origen de la escala V
  5. British Mountaineering Council: explicación de los grados británicos tradicionales
  6. American Alpine Club: Duality of Man, 5.15d
  7. Adam Ondra: biografía y ascensiones
  8. Climbing: cinco propuestas de 5.15d
  9. The North Face: Brooke Raboutou
  10. Red Bull: Janja Garnbret en Bibliographie
  11. Planetmountain: Exodia, propuesta 9A+/V18
  12. Climbing History: ascensiones deportivas de máxima dificultad
  13. Planetmountain: Luisa Iovane, Lynn Hill y Josune Bereziartu
  14. Planetmountain: Margo Hayes y el primer 9a+ femenino
  15. Climbing: Angela Eiter y el primer 9b femenino
  16. Vertical-Life: Laura Rogora repite Bibliographie
  17. Planetmountain: Tomoko Ogawa y el primer 8B+ femenino
  18. Climbing: récords de 2025 en deportiva y bloque
  19. Planetmountain: Jana Švecová abre Tokyo Drift

Correcciones

  1. . Se corrigió la fecha del encadenamiento de Bibliographie por Laura Rogora del 16 al 13 de agosto de 2026, conforme a la cobertura contemporánea de Planetmountain y la cronología posterior de PlanetGrimpe.
  2. . Se explicó con un ejemplo la doble graduación británica y se sustituyeron las comillas angulares por comillas dobles rectas.
  3. . Se adoptó YDS como referencia principal para deportiva y la escala V para bloque, con las escalas francesa y Fontainebleau como comparativas internacionales. Se añadieron sus orígenes y equivalencias a las cuatro tablas de progresión.
  4. . Se añadieron cuatro tablas de progresión por modalidad y género, y se incorporó la repetición de Bibliographie por Laura Rogora. También se eliminó la raya tipográfica larga conforme al manual editorial.

Cómo citar

Redacción Freeman. "Cómo se mide lo imposible: historia y presente de los grados de escalada". Freeman, 24 de septiembre de 2026. https://freeman.la/como-se-mide-lo-imposible-historia-grados-escalada/